Semana Santa a «remojo»

Los que han vivido en la costa dicen que no pueden vivir sin ella y los que no viven allí aprovechan cualquier momento para conocer los tesoros de esta. Para todos los amantes del mar, viajamos hasta las localidades costeras más bellas de nuestro país; sin duda, algunas pueden ser nuestra mejor opción en Semana Santa. ¿Nos acompañáis?

Rocío Sánchez Herranz

De norte a sur y de este a oeste, toda nuestra costa posee pueblos en los que pasar una Semana Santa plena. Costumbres por descubrir, parajes naturales, paseos marítimos, castillos, historia, rica gastronomía y puertos de todos los tamaños nos animan a comenzar esta aventura.

Empezamos por el norte, concretamente por el Vizcaya, para conocer Bermeo. La localidad se sitúa en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai, un paraje espectacular. Allí se pueden visitar varias fábricas de las conserveras más importantes y degustar sus productos. Además del casco antiguo, sus casas de colores, su Museo del Pescador y su puerto, su principal punto turístico es San Juan de Gaztelugatxe, un pequeño islote unido a Bermeo por un puente de dos arcos. En la isla se puede visitar la ermita dedicada a San Juan, del siglo X y, por supuesto, disfrutar de la bella estampa de todo Bermeo.

En la comunidad vecina, Cantabria, descubrimos una de sus villas marineras más visitadas, Castro Urdiales. Sus barcos de colores nos darán la bienvenida al llegar al puerto y al final del paseo alcanzaremos sus dos principales monumentos: la iglesia gótica de Santa María de la Asunción y el Castillo de Santa Ana, donde se localiza el faro.

Destinos Semana Santa: Cudillero
Destinos Semana Santa: Cudillero

Seguimos nuestra ruta por el Cantábrico hasta llegar a Asturias, a otra hermosa villa, Cudillero. Aquí, en vez de barcos de colores, nos aguardan casas de colores encaramadas en la montaña. Si vemos el pueblo desde abajo, nos recordará a un anfiteatro que disfruta cada día del espectáculo del mar. Y si no entendemos a alguien por alguna de sus calles, no os preocupéis, será que estáis escuchando el pixueto, la lengua de Cudillero.

Aún nos queda visitar un imprescindible en nuestra ruta, Lastres, a 59 km de Oviedo. Aunque se hizo más famoso a raíz de la serie El Doctor Mateo, su fama le viene por sí mismo; nada más llegar sabremos la razón.

Con tan solo asomarnos a su mirador, el de San Roque, nos quedaremos con la boca abierta. Sus casonas, iglesias y sus barrios de pescadores han hecho que fuera nombrado Bien de Interés Cultural y en 2010, elegido “Pueblo Ejemplar”.

Destino Semana Santa: Salobreña
Destino Semana Santa: Salobreña

Bajamos al sur: Andalucía. Comenzamos nuestra ruta por dos de los tesoros de la provincia de Granada. El primero es Almuñécar, un pueblo con más de dos mil años de historia, donde nos esperan su imponente Castillo de San Miguel, el Peñón del Santo, el parque El Majuelo, la Cueva de Siete Palacios, la Factoría de Salazones y su tranquilo Puerto Deportivo Marina del Este.

La segunda reliquia de Granada es Salobreña; en ella, los amantes de los castillos tendrán las espectaculares vistas, con el Mediterráneo al sur, Sierra Nevada al norte y la vega de la localidad bajo él.

Dejamos Granada y co9nducimos hasta el punto más meridional de la península ibérica, Tarifa, en Cádiz. El paso del tiempo no ha podido borrar el pasado árabe de la localidad y pasear por los arrabales del castillo hace que nos traslademos hasta la época en la que la villa estaba dominada por los musulmanes. La visita al Castillo de Guzmán el Bueno es primordial, así como a su Torreón, una torre octogonal separada del castillo, pero unida a él a través de una muralla de más de 40 metros. También se puede visitar el Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia o la Iglesia parroquial de San Mateo.

Continuamos por la costa hasta la provincia de Almería, para conocer Aguadulce, a solo 10 kilómetros de la capital. A poca distancia de esta localidad, perfecta para los amantes de la naturaleza, nadie puede perderse el Parque Natural de Cabo de Gata-Níjar o la Reserva y Paraje Natural de Puntas Entinas-Sabinar. Para terminar el día, nada mejor que un paseo por su Paseo Marítimo, desde el que se puede observar toda la Bahía de Almería.

Subimos desde Andalucía por toda la costa levantina hasta llegar a Altea, Alicante. Su mayor tesoro es el exterior de la Iglesia del Consuelo, por sus tejas azules y blancas, emblema típico de la Costa Blanca. Pasear a lo largo y ancho del casco antiguo es un placer y entre sus calles podremos descubrir tiendas de artesanía y de pequeños recuerdos de la villa.

Destino Semana Santa: Salobreña
Destino Semana Santa: Peñíscola

Y la serie de El Chiringuito de Pepe nos ha trasladado a muchos hasta uno de los pueblos más bellos de la costa levantina, Peñíscola. En lo alto de la villa defendiendo la ciudad se erige el Castillo del Papa Luna, donde años atrás vivió este.

Desde Castellón ascendemos hasta la Costa Brava y llegamos a Gerona, a la que pertenece una villa de gran historia y belleza, Tossa de Mar, la también llamada «Vila Vella«. Tossa, localizada en un espolón de piedra que se adentra en el Mediterráneo y toda ella, como buena ciudad defensiva, rodeada de una muralla, es la única localidad costera del Medievo en Cataluña que todavía hoy se mantiene en muy buen estado.

El paseo de ronda de la muralla es un camino obligatorio para el turista, lo mismo que recorrer el camino que llega hasta el faro. Finalizamos aquí nuestra ruta por los pueblos marítimos más preciados de nuestro país, donde, ya sea en Semana Santa o para el próximo verano, podremos disfrutar de una experiencia única.

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