Salzburgo, mucho más que Mozart

Esta semana viajamos hasta la ciudad de Salzburgo, en Austria. Debido al coste que tiene el acceso a muchos de los monumentos de la ciudad, os recomendamos comprar la Salzburg Card, una tarjeta para el turista que permite entrar en todos los monumentos de forma gratuita y sin hacer colas; además, permite el uso de todos los transportes públicos de la ciudad, por 27 euros (un día).

Rocío Sánchez Herranz

Comenzamos nuestro recorrido por el Alt Stadt, la zona antigua y Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por la famosa calle llamada Getreidegasse, la más conocida de Salzburgo, en la que se pueden descubrir las tiendas más modernas de la ciudad modernas, al mismo tiempo que casas señoriales con gran historia, entre las que encontraremos la Casa Natal de Mozart.

El 27 de enero de 1756 nació el compositor Wolfgang Amadeus Mozart, en esta casa, donde se conservan todavía hoy, cuadros, documentos e instrumentos del artista. La casa se puede visitar todos los días, a excepción de la Semana de Mozart, en la que puede tener algún cierre ocasional por alguno de los conciertos que se organizan en su interior.

Continuamos hacia la Residenzplatz, una plaza rodeada de monumentos importantes, entre ellos el edificio denominado “La Residencia” (un antiguo palacio donde vivieron varios príncipes-arzobispos), la nueva Residencia (actual Museo de Salzburgo), uno de los lados de la Catedral, la Michaelskirche (la más antigua de Salzburgo, construida en el siglo XVIII) y el Glockenspiel, el famoso carillón de la urbe formado por 35 campanas del siglo XVII, que suena todos los días a las 9, 11 y 18 horas.

Llegamos a la Domplatz, para descubrir uno de los edificios más bellos de la ciudad: la Catedral, la Domquartier Salzburg.

Catedral de Salzburgo
Catedral de Salzburgo

La Catedral de Salzburgo es un imponente edificio de 15.000 metros cuadrados de Barroco que merece ser visitado. Construida sobre una catedral romana devastada por un incendio en 1598, en el recorrido se visita el Oratorio Norte, el Coro, las Salas de Representación de la Residencia, la Galería de la Residencia, la Terraza de los Arcos de la Catedral, la Cámara del Arte y las Maravillas, la Galería Larga, el Museo de San Pedro, y, por supuesto, el Museo de la Catedral; un total de 2.000 objetos de gran valor y diferentes, todo ello en un conjunto de más de 1.300 años de historia.

Continuamos hacia el Pferdeschwemme, o abrevadero de caballos, en la Karajan Platz, un sitio con mucho encanto donde se celebra el “Festival de Salzburgo“, un evento que los amantes de la música clásica no pueden perderse cada verano.

Castillo
Castillo

Desde aquí andamos hasta el funicular que sube a la Fortaleza Hohensalzburg, desde donde podremos admirar toda la ciudad. Alzado sobre el monte Mönschberg, es el castillo más grande y mejor conservado en Europa central. El edificio se empezó a construir en 1077 y jamás fue tomado, aunque sí atacado en varias ocasiones. En su interior se puede visitar su museo donde se pueden ver trajes militares, armamento de la época y algún salón utilizado hoy en día para reuniones.

Continuamos en el monte Mönschberg, donde no se puede dejar de visitar el barrio de San Pedro, con su famoso cementerio en plena calle, la Iglesia, el Monasterio y las Catacumbas excavadas en su interior con restos de origen paleocristiano.

Una vez que volvamos al casco antiguo y paseando por la orilla del Salzach, podemos tomar el Barco panorámico “Amadeus Salzburg” para recorrer el río y disfrutar de la vista de toda la ciudad en 40 minutos. A lo largo del recorrido veremos que la ciudad cuenta con varios puentes por los que podremos cruzar para llegar al otro lado del río, al lado nuevo de la ciudad “Neustadt”, y al Kapuzinerberg.

En el margen derecho del río Salzach, una vez crucemos por el puente “Staatsbrücke”, hallamos la Casa de Mozart (su segunda residencia), donde la familia se mudó en 1773 y el lugar en el que el compositor realizó muchas de sus obras.

Palacio de Mirabell
Palacio de Mirabell

Seguimos hasta llegar al Palacio de Mirabell, famoso por ser un gran ejemplo de arquitectura barroca de 1612, por sus bellos jardines pero, sobre todo, por la historia de amor que hay detrás de él. Cuenta esta que en 1606 Wolf Dietrich von Raitenau, el príncipe y arzobispo de Salzburgo, construyó este espléndido palacio para su amante Salome Alt. Actualmente, es la sede del alcalde de Salzburgo, y el acceso permite visitar los jardines y algunas salas del interior, como la famosa Sala de Mármol. En el centro de los jardines, cerca de la espectacular Fuente de Pegaso, se puede obtener una de las mejores fotos de Salzburgo, con los jardines del Palacio y la Fortaleza de XXX a nuestras espaldas.

Antes de marcharnos de Salzburgo recomendamos coger el autobús 25 para visitar el Palacio Hellbrunn con 400 años de historia y sus ilustres “Juegos de Agua”, en los que fuentes, grutas y estanques sorprendían a todos los que visitaban al príncipe arzobispo Markus Sittikus de Hohenems en alguna de sus celebraciones.

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