Plaza del Duomo: lo que no te puedes perder

Nos desplazamos a una de las ciudades más bellas de Italia, Florencia, donde hallamos, entre otras localizaciones, la Plaza del Duomo, junto a sus tres imprescindibles:

Rocío Sánchez Herranz

La Catedral de Florencia, con su enorme cúpula y su altísimo Campanile, determina la silueta de la ciudad. Ambos edificios están situados junto al Battistero en la Piazza del Duomo. El nombre de la catedral es Santa María de las Flores.

La construcción de la catedral comenzó en 1296, más de dos siglos después que las catedrales de ciudades cercanas como Pisa o Lucca, y finalizó 72 años después, en 1368, de la mano del arquitecto Arnolfo di Cambio.

Campanille de Giotto

Las dimensiones de la catedral la convierten en una de las iglesias más grandes de la cristiandad: 160 metros de longitud, 43 metros de anchura y 90 metros en su nave trasversal. La altura interior de la cúpula es de 100 metros.

Cerca de la entrada encontraréis la bajada a una pequeña cripta donde se puede ver la tumba de Brunelleschi, descubierta a mediados del siglo XX.

La cúpula fue construida por Filippo Brunelleschi casi un siglo después de la finalización de la catedral. Con 114 metros de altura y 45 metros de diámetro, fue el mayor reto en la vida del arquitecto florentino; un reto que le llevó 14 años.

La decoración interior de la cúpula corrió de la mano de Giorgio Vasari y Federico Zuccari. Las distintas escenas fueron pintadas entre 1568 y 1579 y representan el Juicio Final. Personalmente, es una de las pinturas más sobrecogedoras que hemos visto.

Si tuviéramos que resumir la subida a la cúpula en una sola palabra, esta sería “emoción”. Los 463 escalones de múltiples tipos y diferentes formas que separan el mirador de la calle sacarán el instinto más aventurero del visitante. El último tramo de la subida se realiza casi en vertical, entre las bóvedas interior y exterior.

Florencia

Si queréis un ascenso más tranquilo pero con las mismas vistas de Florencia, podéis subir al Campanile de Giotto. Por contrapartida, os privaréis de apreciar de cerca la obra maestra de Brunelleschi, algo que, sin duda, es un alto precio a pagar.

Tanto la puerta de entrada como el horario de subir a la cúpula es distinto al de la catedral: de lunes a viernes, de 8:30 a 19:00, y sábados, hasta las 17:40.

Advertencia: No podréis acceder al interior del Duomo con camisetas o vestidos sin mangas o con pantalones excesivamente cortos. Cualquier prenda que tape los hombros (pañuelos o chaquetillas) será suficiente para no tener problemas en la entrada.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *