Múnich, Baviera en “Estado” puro

Esta semana viajamos a una ciudad conocida por su celebración del Oktoberfest, Múnich. Una urbe famosa por su cerveza, pero donde descubriremos que beber no es lo único que hacer en ella. Historia, arte, naturaleza y mucho más nos esperan en la capital del Estado de Baviera.

Rocío Sánchez Herranz

Como no podía ser de otra forma, empezamos nuestra visita en la Marienplatz, el corazón del casco antiguo que en la Edad Media acogía un mercado de sal y cereales, y donde podremos conocer varios puntos importantes de la ciudad, entre ellos el Nuevo Ayuntamiento, el Viejo Ayuntamiento, la Columna de Santa María (Mariensäule) y la pequeña fuente llamada Fischbrunnen.

El Antiguo Ayuntamiento fue construido en 1474 por Jörg Von Halsbach y en su interior se puede visitar un gran salón gótico y en su torre, un Museo de Juguetes o “Spielzeug Museum“. El edificio fue destruido durante la Segunda Guerra Mundial, pero dada su belleza e importancia fue totalmente reconstruido con su mismo aspecto, dando de nuevo acceso a la ciudad, como hacía en el pasado.

Nuevo Ayuntamiento Múnich
Nuevo Ayuntamiento Múnich

En la misma plaza, como decíamos, preside el Nuevo Ayuntamiento (Neues Rathaus), uno de los edificios que más impresionan de Múnich, gracias a su fachada llena de estatuas y diversas gárgolas, y a su carillón (Glockenspiel), el quinto más grande de Europa. Este ofrece un bello espectáculo dos veces al día, a las 11 y a las 17h, momento en el que varias figuras del siglo XVI aparecen para representar dos historias, un torneo en la parte superior y una danza en la inferior; sin duda, todo un evento para disfrutar y hacer un alto en nuestro camino.

Desde la Plaza Central nos desplazamos hacia el sur, hasta llegar al Virtualmarket, el mercado al aire libre más popular de Múnich. Este mercado se celebra desde el siglo XIX y se ha ido extendiendo hasta más de 22.000 metros cuadrados, donde comprar flores, verduras, frutas y muchas otras comidas.

Catedral Múnich
Catedral Múnich

Volvemos hacia el norte, hasta la Catedral Nuestra Señora de Múnich, también conocida como la Frauenkirche. En el edificio de estilo gótico, de entre 1468 y 1488, predomina el ladrillo rojo. Además, posee dos torres de 99 metros de altura a las que podremos subir para obtener una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad; estas fueron construidas en 1525 y poco después se construyó sobre ellas sus características cúpulas turquesas. Su belleza exterior es digna de admirar pero, sin duda, llamará nuestra atención nada más entrar la Teufelstritt o “Pisada del Diablo”, una huella que, según cuenta la leyenda, fue dejada por el diablo en su paso por el interior del templo. Como otros edificios importantes de la ciudad, la Catedral también tuvo que ser reconstruida tras los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial.

Residenz Múnich
Residenz Múnich

Continuamos hacia el norte, hasta llegar a la Múnich Residenz, el Palacio más grande de Alemania. Durante muchos años, concretamente entre 1385 y 1918, fue la residencia oficial de varios monarcas bávaros. En su interior se pueden recorrer varias salas decoradas con hermosos tapices, entre estas salas no hay que perderse: el Teatro Cuvilliés, la sala de Antigüedades o Antiquarium, el Tesoro y otras muchas más.

Odeonsplatz, Múnich
Odeonsplatz, Múnich

Cerca de la Residenz se ubica la Odeonsplatz, una de las principales plazas de Múnich. En ella descubrimos el imponente Feldherrnhalle, una construcción símbolo del honor del ejército bávaro, la Iglesia de los Teatinos o Theatinerkirche, con su famosa fachada amarilla de estilo Rococó y, aunque no en la misma plaza, hacemos un alto en el camino para conocer uno de los pulmones verdes de Munich, el Hofgarten.

Un poco más al norte de este jardín, podemos visitar otro zona verde, el Jardín Inglés, uno de los parques urbanos más grandes del mundo donde no podemos perdernos la Torre China, la Casa de Té Japonesa o el edificio Monopteros.

Al atardecer, nuestro consejo es volver al Altstadt, al casco antiguo y cenar o tomar alguna una Pilsen, Weizenbier, u otro tipo de cerveza, en uno de los lugares más característicos de la ciudad: la Hofbräuhaus, una cervería conocida en toda Alemania, con música en vivo, que también podemos visitar en otras ciudades alemanas como es el caso de Bremen.

Estatua de Baviera, en Múnich
Estatua de Baviera, en Múnich

Los que quieran conocer la zona donde se celebra el Oktoberfest, aunque no visiten Múnich en esa fecha, solo tienen que ir hacia el sur de la Estación Hauptbahnhof, hasta llegar al Theresienwiese, 42 hectáreas donde cada año se celebra la “Fiesta de la Cerveza”. En este lugar se localiza la Estatua de Baviera y la Iglesia de San Pablo.

Finalizamos nuestra visita en el edificio más alto de la ciudad y uno de los más emblemáticos y visitados del lugar: la Olympiaturm, una torre de televisión construida entre 1965 y 1968. Sus 291 metros no son el mejor lugar para contemplar la urbe, pero desde ella sí que se puede ver bien el Parque Olímpico de Múnich. Además, para los que quieran hacer un alto en su visita, pueden comer o cenar en el restaurante giratorio de su interior, situado a 181 metros.

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