Monoï que no nace en la Polinesia no es Monoï

Se acerca el verano y estamos en fase de recolección de aquellos productos e ingredientes eficaces y sanos en tanto en cuanto nos protegen del sol. El aceite de Monoï es el “aceite sagrado” para estos casos. Así, os hablamos de una marca -Polysianes- y un producto en concreto -el fluido embellecedor con color– que, lejos de exponer la piel a los rayos UVA y UVB, saca a relucir lo mejor de cada una.

Sara Niño

POLYSIANES FLUIDO BELLEZA CON COLOR SPF 30. Foto: Pierre Fabre
Polysianes fluido belleza Monoï con color SPF 30. Foto: Pierre Fabre

El fluido embellecedor con color de Polysianes puede usarse como un protector solar facial sin más. Pero, también, al ser con color, actúa como CC cream o, incluso, base de maquillaje. Para cualquier época del año. Y cualquier tipo de piel. Eso sí: en caso de usar cuando no vamos a tomar el sol -y, sobre todo, si tenéis la piel seca- es mejor aplicar una crema hidratante y, a continuación, el embellecedor. Por ejemplo, la crema al Monoï, de la misma marca.

POLYSIANES CREMA AL MONOÏ. Foto: Laboratorios Pierre Fabre
Polysianes crema al Monoï. Foto: Laboratorios Pierre Fabre

Monoï con denominación de origen

El Monoï tiene su origen en la Polinesia francesa. Allí, es ritual macerar las flores de Tiare hasta que se obtiene el aceite, con, al menos, un 90% de macerado en su composición. Si no llega a esta cifra, no estaríamos ante un producto con denominación de origen.

Además de puro, el Monoï es ideal para reparar y proteger la piel y el cabello: el fluido embellecedor tiene un spf 30 y efecto anti-edad, con acabado natural y “buena cara”. Bien es cierto, ya que, aunque no existen diferentes tonos de este fluido, hasta la piel más clara queda con un tono muy acorde a ella.

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