Madagascar, la gran paradisíaca

Destino exótico donde los haya, Madagascar está abriéndose al turismo a pasos agigantados en los últimos tiempos. Aunque en la antigüedad compartiera terreno con África, hoy ya es una isla, la cuarta más grande en todo el mundo.

Silvia Paredes

Madagascar es la cuarta isla más grande que existe en el mundo, por lo que hay mucho que descubrir. Entre los destinos turísticos principales encontramos:

Grutas de la Isla Anjohibe

Allí se encuentra la reserva natural en Ankarafantsika. La reserva protege una muestra de hábitat típicos de los suelos arenáceos del occidente de Madagascar. Es una de las principales zonas de producción de arroz.

Reserva Natural Integral de Lokobe

Al sudeste de la isla de Nosy Bé, al norte de Madagascar. Con muchos bosques donde abundan varias especies como la Anthostema y Chlaenaceae, posee una rica fauna donde se encuentran anfibios, reptiles, moluscos, varias especies de lémur y las boas constrictor. Lo rodean las bellas aguas azules de muchos lagos de cráteres que se ubican cerca de ella.

Parque Nacional de la Montaña de Ambre

Se encuentran 170 especies de palmas, bambúes, orquídeas y plantas medicinales. También los enormes baobabs. Con una fauna autóctona diversa como camaleones y serpientes, entre otros.

La Petite Cascade, un hermoso salto con abundante vegetación de helechos, y el Petit Lac, un lago ubicado en el interior de un cráter.

Parque Nacional de Isalo

Un gran macizo de piedra y arena. Llanuras con hierbas cercanas a los barrancos y, en las rocas, se pueden hacer descubrimientos de tumbas Sakalavas.

Canyon des Singes

Con gran variedad de lémures, su nombre hace referencia al cañón de los monos, un paisaje de sorprendente belleza natural.

La Colline Royale d’ Ambohimanga

Esta colina se ha convertido en un lugar de culto, donde los peregrinos atracan para orar, meditar y lograr la paz interior. Además, también es preciso aclarar que los no peregrinos cuentan con múltiples lugares sagrados que visitar en la Colina Real de Ambohimanga.

Playas de Madagascar

Las playas son el lado más atractivo de Madagascar. Allí, aparte de contagiarse del relax propio de una costa paradisíaca, uno puede practicar diversidad de deportes al aire libre.

Una opción es alquilar un barco, desde el que contemplar de lejos y de cerca los paisajes del entorno, además de enseñarles a los niños la fauna del lugar: cientos de lémures, fosas, cetáceos, delfines o ballenas que habitan las aguas. ¿El mejor punto para hacerlo? Desde Taolognar, al sur de Madagascar.

El archipiélago Nosy Be es otro en el que padres e hijos pueden acercar posturas en cuanto a la naturaleza se refiere. Con un barco podrán recorrer las distintas islas del mismo. En cada una, son distintos los deportes a practicar: snorkel, pesca, navegación… hasta la caída de la noche, momento en que los más cansados se quedarán dormidos al pie de la hoguera que se puede prender en una zona de acampada improvisada, lo cual hará revivir los momentos en el campo, o campamentos, y las historias que allí se narraban. Y, de paso, los turistas podrán visitar la ciudad de Antsiranana, antiguamente llamada Diego, asentada sobre una bahía, lo que la hace inusual e intrigante para nuestros jóvenes espectadores.

Andringitra National Park

El Andringitra (Lot H III 50, Ambohitsoa, 303, Ambalavao) concentra las especies animales más habituales del terreno africano, además de estar constituido con numerosas rocas de granito, lo que despierta la curiosidad de los padres y de algún que otro geólogo. Eso sí, lo encontraréis bastante lejos de Antananarivo, por lo que es preciso organizar bien el viaje, de manera que os cunda el tiempo.

Qué comer

La malgache es la cocina típica de Madagascar, denominada igual que el idioma oficial (malgache junto a francés), pero, si los peques la rechazan, no os preocupéis, siempre hay alternativas.

Le Zoréol (Toamasina, Madagascar) es una buena elección para las familias con diversidad de gustos: satisfará los sentidos de los más arriesgados en cuanto a comida se refiere y de los más tradicionales, pues una pizza o un plato de pasta siempre viene bien.

De compras

En Antananarivo son especialmente conocidos los mercados de artesanía. No obstante, en Toamasina también se compra muy a menudo artesanía, souvenirs de todo tipo, recuerdos de la ciudad, comida y objetos de la tierra, entre otros artículos. Ya sabes: si decides pasar una jornada de tus vacaciones en esta ciudad, puedes ir a comer en Zoréol y, por la tarde, de compras a lo largo y ancho de sus calles.

Información del portal de la Oficina de Turismo de Madagascar.


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