El placer femenino en todas sus formas

Si siempre has querido adentrarte en una tienda erótica y buscar un juguete a tu medida, y nunca te has atrevido, esta es tu oportunidad de descubrir todo lo que te estás perdiendo

Inmagazine

El placer de la mujer sigue siendo, en múltiples ocasiones, un gran desconocido para el hombre. Sin embargo, no debería seguir siendo un misterio para las propias mujeres. La búsqueda de placer en pareja, es una delicia, que a veces, puede disfrutarse, incluso de una manera más intensa, cuando se hace en solitario.

El mercado del sexo, por ello, ha dejado de ser un tabú y se ha postrado ante los pies de la mujer. Actualmente, los antiguos oscuros sex shops, han pasado a convertirse en tiendas eróticas, en las que puede apreciarse un toque mucho más femenino, donde incluso podemos encontrar productos para cocina erótica, salas de reuniones para talleres, o mesas para tomar deleitarse tras la compra con un buen té. Dentro de este nuevo concepto de jugueterías eróticas, se puede encontrar todo un arsenal de productos dedicados única y exclusivamente, a proporcionar todo tipo de placer en solitario a la mujer.

¿Cómo elegir entre tanta variedad? Lo importante, primero, es conocer tu propio cuerpo, y así saber que producto es el que podría estar destinado a tus zonas o tus juegos privados favoritos. Después de eso, aquí te ofrecemos una guía práctica que quizás te pueda ayudar a decidir.

Dildos: Son el modo más antiguo y más sencillo de encontrar el placer vaginal. Griegas, egipcias, o las mujeres de la milenaria China ya hacían buen uso de ellos. Son utensilios pensados para la penetración pero sin vibración. Inicialmente imitaban por norma la forma del pene, pero ya han evolucionado hacia formas mucho más ergonómicas que permiten estimular el punto G, o el Cul de Sac. No sólo han mejorado sus formas, si no también sus materiales, pasando del simple plástico, a la más manejable silicona.

Dildos con vibración: Son el concepto más generalizado, y más vulgarmente conocido como “consoladores”. Es decir, es la revolución electrónica del dildo tradicional, al que se le inserta un pequeño motor en su base, que funciona bien con pilas o bien enchufado a una toma eléctrica, y que permite un mayor número de sensaciones a través de todo tipo de ritmo de vibraciones. Tras su invención en el siglo XIX como método medicinal de paliar la llamada “histeria femenina”, su evolución más importante ha pasado por buscar que un solo juguete estimulara diferentes puntos de placer. De esta manera existen modelos dobles, destinados a estimular vagina y clítoris, o bien vagina y zona anal, o incluso, las tres a la vez. Igualmente, en estos modelos dobles, el dildo tiene movimiento de tal manera que la vibración se concentra en el primer tercio de la vagina, la zona más sensible de la misma, y la punta se dedica a masajear bien el punto G, el punto A, o el Cul de Sac.

Vibradores: Estos juguetes, no siempre están destinados a la penetración, sino a juegos sensoriales, mediante un nuevo tipo de caricias en pareja, o bien, para concentrar el placer en nuestro punto fuerte, el clítoris. Huevos, balas vibradoras, masajeadores en forma de patitos o casi cualquier tipo de animal marino, o lenguas sintéticas que pretenden superar al mejor sexo oral, se valen de todo tipo de ritmos de vibración, destinados para todos los gustos.

Bolas chinas: Todo el mundo tiene una percepción muy sexual de las llamadas bolas chinas, cuando en realidad, su virtud principal es la de ejercitar el suelo pélvico y usarse como complemento para los ejercicios de Kegels, los cuáles permitirán una mejor vida sexual y sobre todo, menos problemas de incontinencia urinaria en el futuro. Aún así, si es cierto, que puede usarse como un complemento en nuestros juegos.

Bolas anales: Son uno de los mejores iniciadores del placer anal. Se trata de un cordón formado por distintas bolas, que en ocasiones también van gradualmente aumentado de tamaño. Su objetivo es ir probando a introducir paulatinamente el número de bolas deseado, para saber cuál es tu límite en este tipo de juegos, si es que lo hay.

Plugs: Si los dildos y vibradores anales pueden parecer algo más grandes o engorrosos, y las bolas, demasiado extensas, los plugs anales son una solución a este problema. Se trata de un pequeño cilindro, generalmente realizado en materiales blandos, cuya punta es mucho más estrecha que la base, de manera que su introducción anal resulta más fácil y cómoda. Todos ellos cuentan con una base generosa, que impide que el plug pueda introducirse por completo en la zona anal (puesto que hay que tener cuidado a la hora de los juegos anales, con que no se pierda ningún objeto nunca dentro del recto). Algunas de estas bases actúan a modo de ventosa, para explorar todo tipo de posibilidades.

Estas son los productos más básicos que puede encontrarse en una juguetería erótica para descubrir todas las formas del placer en solitario. No hay que olvidar que las nuevas tecnologías avanzan a pasos agigantados, y ya podemos encontrar vibradores adaptados a tu teléfono móvil, tu ordenador, o tu mp3, que te harán interiorizar mucho más que nunca tu música favorita. Lo bueno del placer es, que siempre queda algo nuevo por descubrir, probar y conocer.

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