El coche, la moto, la vida… son “seguros”

BENEFICIOS DE LA CONTRATACIÓN DE UN SEGURO

Los bienes materiales de que disponemos hoy día son cada vez más numerosos. También los seguros que estos precisan. Pero no olvidemos la salud, lo más valioso que tenemos. Por ello, cada vez más, proliferan los seguros médicos y de vida. Veamos algunos consejos para elegir la mejor correduría de seguros.

1- SEGURO DE VIDA

Lo habitual es que empecemos a preocuparnos por tener un seguro de vida cuando ya alcanzamos la tercera edad. De ahí que este tipo de seguro sea más caro en edades adultas. Por eso, no es mala idea comenzar a pensar en ello a partir, por ejemplo, de los 30 años. Sí, sabemos que nos queda mucha vida por delante y que esta da muchas vueltas, pero… ¿acaso no nos enfrentamos, en España, a una situación muy complicada en cuanto a las pensiones se refiere?

Pongámonos a buscar esta herramienta que, aunque no obligatoria, sí añade tranquilidad a nuestra existencia. Por si sufrimos un accidente que nos prive de trabajar o, incluso, para proteger a nuestros hijos frente al posible fallecimiento nuestro -que les dejaría con ciertas dificultades económicas-. Emplear un comparador de seguros es lo mejor: analiza nuestra situación personal y económica, así que pagaremos en función de ello; siempre tratando de obtener los mejores precios.

2- SEGURO MÉDICO

Este es del que más provecho sacaremos: adiós largas esperas para una operación o prueba médica, sin aglomeraciones en salas de urgencias o consultas, con la posibilidad de elegir médico y/u hospital -dentro de las localizaciones que ofrezca nuestro seguro en nuestra provincia- y con horarios muy flexibles. También, y si hemos visitado algún centro de salud privado lo sabremos de primer mano, este seguro proporciona comodidad en las instalaciones, habitaciones individuales, mejor calidad en la comida, etc.

3- SEGURO DE COCHE

Si bien los dos anteriores son los más beneficiosos, no son obligatorios de contratar (ya contamos con la Seguridad Social); el seguro de cualquier vehículo de transporte sí es obligatorio. Y es que, cuando circulamos, no solo hemos de ir protegidos nosotros, sino el resto de pasajeros -de nuestro vehículo y del resto-. Si provocamos daños en otros coches, debemos comunicárselo al seguro y este asume los gastos de reparación.

El seguro de coche puede ser a todo riesgo (el más caro) o a terceros (no cubre ciertas incidencias como el robo). Este último puede darse cuando el coche no es nuevo y, además, duerme en garaje, mientras que el de todo riesgo se necesita si el vehículo acaba de salir del concesionario. Los precios del seguro de coche también varían en función de la edad del conductor (son más caros, dado que se considera mayor el riesgo de accidente) y el modelo y marca de vehículo. 

Teniendo estas consideraciones en cuenta, pensemos cuál es nuestra situación y el dinero que estamos dispuestos a desembolsar (anualmente) por proteger nuestro medio de transporte.

4- SEGURO DE MOTO

Hay quien prefiere moverse en ciclomotor. Para ellos, este seguro -que ha de englobar prácticamente los mismos supuestos que el de coche-.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *