Dinah Jefferies, entre “tes” y cuestiones de fes

La segunda novela de Dinah Jefferies, La mujer del cultivador de té, traducida al castellano por Alianza Editorial, narra una historia de secretos familiares, problemas de fe y otros tantos perjuicios asentados en el Ceilán de los años 20 y 30 del siglo pasado; hoy, Sri Lanka.

Sara Niño

Gwen es una joven de tan solo 19 años que acaba de contraer matrimonio con Laurence, propietario de una plantación de té en Ceilán. Con él se traslada a vivir a esta ciudad, al principio algo sombría y, finalmente, un lugar sin el que no se planteará su existencia.

La alegría desborda al matrimonio cuando se entera de que Gwen, embarazada, espera mellizos. Sin embargo, algo turbio que ocurrió al poco de casarse con Laurence, regresa a la vida de esta joven al ver la carita de uno de sus bebés… ¿Es posible engendrar, a la vez, dos hijos de distinto padre?

Las deshonras del siglo pasado

A principios del siglo XX, no era raro que criadas de color diesen a luz hijos de piel blanca, fruto de escarceos con los “señores”. Pero se trataba de una deshonra. Por eso, Gwen no tiene más remedio que esconder a su hija Liyoni, hasta que averigüe quién es el padre… ¿Logrará ser feliz algún día la protagonista de La mujer del cultivador de té? ¿Saldrán a la luz los secretos de esta familia?

La separación

Este es el título de la primera novela de Dinah Jefferies, también en Alianza Editorial, que nació en Malasia en tiempos en que esta era colonia británica; así, pues, se trasladó a vivir a Gran Bretaña y, a lo largo de su vida, a muchos otros países, entre ellos España, donde desarrolló su pasión por la escritura.

La Nota: 8

 

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