Carlos Pontini: “No he dejado de luchar por mis derechos”

Por casualidades de la vida que ahora no vienen al caso me entero de la existencia de un actor llamado Carlos Pontini. Decido investigar un poco sobre él y me doy cuenta de que existe información suficiente como para hacerse una idea de su persona. Pero eso mismo es lo que me impulsa a querer conocerle un poco más y mejor. Le escribo un mail solicitándole una entrevista; ya tiene unas cuantas, pero no me importa: quiero conocerlo en persona. Me contesta con amabilidad, me da su número de móvil y, tras una serie de llamadas, concretamos lugar y fecha para la entrevista.

Jaime Fernández Palacios

Como he dicho, hallé varias entrevistas y artículos en que Carlos Pontini explica el problema que tuvo –y todavía tiene- con el Ayuntamiento de Madrid y la expropiación de su antigua vivienda. De acuerdo con el propio Carlos, he dividido la entrevista en dos partes: la primera, sobre su lucha con el ayuntamiento, titulada “Bansia”, y la segunda, sobre el presente y también futuro artístico con proyectos como “Coolturetas”.

Llego al portal de su vivienda mientras observo, justo enfrente, uno de los perfiles de la Real Basílica de San Francisco el Grande; la vista es preciosa. Carlos me recibe con una sonrisa y, ligeramente, acatarrado. Ya en su salón comenzamos a charlar: la primera impresión que me da el actor es la de un tipo muy natural y auténtico que te hace sentir muy cómodo. Ni me había dado cuenta de que llevábamos ya un buen rato charlando, casi como si ya fuéramos amigos, cuando, preocupado porque el tiempo se me echara encima, le insto a comenzar a grabar.

Jaime Fernández Palacios (J. F. P.): Tu nombre de pila es Carlos García y tu nombre artístico, Carlos Pontini. ¿Cómo prefieres que te llamen?

Carlos Pontini (C. P.): Carlos Pontini.

J. F. P.: ¿Eres ingeniero, trabajas en una ONG (Acnur), pero tu verdadera pasión es la interpretación?

C. P.: Sí, soy ingeniero de telecomunicaciones. También estudié la carrera de filosofía aunque no la terminé. Antes trabajaba en Acnur y, efectivamente, mi pasión es la interpretación y el mundo del espectáculo.

J. F. P.: Cuéntame brevemente tu problema con el Ayuntamiento de Madrid y la expropiación de tu piso.

C. P.: Todo esto es un cúmulo de despropósitos complicados de explicar. Hay un artículo de El País que ayuda a la comprensión del conflicto.

Imagínate, Jaime: he estado pagando religiosamente 825€ todos los meses durante 6 años por una vivienda que no tenía porque me la habían expropiado. Prácticamente, todo el sueldo que ganaba en Acnur iba destinado a esos pagos. Afortunadamente, no tengo grandes gastos en mi vida diaria y he podido sobrevivir como he podido, pero he tenido problemas de ansiedad, depresión y colon irritable del cual todavía tengo síntomas. Fíjate que, incluso a día de hoy, tras 7 años de todo esto, sigo debiendo 24.000 € al Ayuntamiento por la demolición del piso. Estoy fuera del sistema, no puedo tener una cuenta a mi nombre porque entonces me embargaban todo lo que tuviera.

J. F. P.: ¿Por qué 825€?

C. P.: 500€ de la hipoteca y 325 € por la demolición, todos los meses durante 6 años.

J. F. P.: Comprendo. Y lo que aún te queda por pagar son 24.000 € correspondientes a la demolición…

C. P.: Así es. Y he dicho basta porque no le veo final a todo esto. No pienso pagar un solo euro más.

J. F. P.: ¿Tienes esperanzas en que se solucione? ¿Crees en la justicia?

C. P.: Hasta ahora no he conseguido nada más allá de un par de reuniones con el concejal de urbanismo y, básicamente, se lavan las manos. Me siento como Chaplin en la película Tiempos modernos: pillado entre engranajes de las instituciones que no caen en que cosas así pueden ocurrir.

El próximo paso es el 19 de enero en el pleno del distrito centro del Ayuntamiento, cuyo concejal es Jorge Castaño. Voy a intervenir para intentar recabar apoyos y para eso me voy a reunir con el PSOE y con Ciudadanos, para procurar que el distrito centro me apoye de cara a pedirle una revisión de mi caso y, por ende, de todos los casos que tienen que ver con ejecuciones subsidiarias.

J. F. P.: ¿Me dices que estás intentando convencer al resto de los partidos para tratar de presionar al Ayuntamiento de Madrid (Ahora Madrid), siendo estos los que actualmente se lavan las manos?

C. P.: Sí. Suena a política ficción. Este Ayuntamiento, en temas de vivienda (Marta Higueras), no ha avanzado nada. Me duele mucho porque parecía que con el cambio de gobierno las cosas iban a mejorar pero no es así. Parece que quieren gobernar para todos sin molestar a nadie y eso no es posible.

J. F. P.: Y entonces escribes una obra de teatro llamada Bansia. Quizás, a modo de catarsis ante todo este asunto.

C. P.: Totalmente. Bansia se representó en el Teatro Lara y en la sala Azarte de Madrid. Tengo intención de volver a representarla; si no es otra vez en el Lara, quizás lo haga en Plot Point. Ahora estoy mejor, hago yoga y trato de tomármelo con una mejor filosofía. Al final, lo que no te mata te fortalece, pero aquel momento para mí fue muy duro. Mientras tanto, no he dejado de luchar por mis derechos y aún lo sigo haciendo. Además, esto le puede pasar a cualquiera, existe mucha desprotección.

 

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