Cannes, Medievo en la Costa Azul

Esta semana viajamos hasta una ciudad de la Costa Azul, Cannes, famosa en todo el mundo por su Festival Internacional de Cine, del que este año se celebró la 69ª edición, durante la última semana del mes de mayo. Una ciudad de la que descubriremos su lado más glamuroso de la mano de “La Croisette”, el barrio aristocrático, además de su lado más histórico, en el barrio de “Le Suquet”.

Rocío Sánchez Herranz

Primera hora de la mañana, “La Croisette”: es el mejor momento para recorrer la zona y descubrir sus mansiones y tiendas de lujo, antes de que comience su bullicio habitual. En 1858 se construyó el primer inmueble y, a partir de 1900, fue cuando se iniciaron las construcciones de lujosos palacios, mansiones y hoteles a lo largo de los 3 tres kilómetros de playa que posee la zona.

Durante nuestro recorrido, no podemos saltarnos la visita al popular Palacio de los Festivales y Congresos, donde podremos sentirnos auténticas estrellas del séptimo arte al pie de su escalinata. En el mismo lugar, aguardan las famosas huellas de manos que dejan cada año muchos artistas. Toda una experiencia.

Desde aquí, nos dirigimos al verdadero espíritu de Cannes: la Calle Meynadier, a pocos metros de “La Croisette”, una calle que durante muchos años ha sido la principal y unía la zona aristocrática con la parte antigua, la llamada “la rue Grande“, animada a todas horas, llena de restaurantes y tiendas para todos los gustos.

Museo de la Castre
Museo de la Castre

Al caer la tarde, subiendo por la calle Saint Antoine, recomendamos visitar “le Suquet”, el barrio más antiguo de la ciudad que ofrece las mejores vistas panorámicas de todo Cannes. En ese mismo lugar, se sitúan las ruinas del Castillo medieval de los monjes de Lérins, sede actual del Museo de la Castre, declarado Patrimonio Nacional en 1790 y poseedor de diversas colecciones de arte y objetos de todas partes del mundo (desde el Himalaya hasta las Américas y Oceanía). El museo ofrece un tour guiado llamado “Arte e historia del viejo barrio del Suquet“, un viaje en el tiempo, para descubrir todos los tesoros de la parte antigua de la ciudad.

Sus calles pintadas de colores nos llevarán a uno de estos tesoros: la Iglesia de Notre-Dame d’Espérance, la iglesia parroquial más antigua de la ciudad, construida en el siglo XVI, donde cada verano tienen lugar conciertos de música clásica en las “Noches Musicales de Le Suquet“, todo un placer para los amantes de la música.

Desde Cannes se puede coger un barco por unos 11 o 12€ ida y vuelta, para ir de excursión a dos bellas islas situadas a 20 minutos de la costa: las Islas de Lérins, conformadas por la Isla de Santa Margarita y la Isla de San Honorario. La primera que visitamos es la de Sainte-Marguerite, donde hay que destacar el Musée de la Mer (Museo del mar), que, en el siglo XVI, mantuvo preso al famoso hombre de la Máscara de Hierro, un hombre que aunque él mismo se creía de sangre noble, nunca llegó a probarse su verdadera identidad. En el fuerte se puede visitar su celda y otros restos de naufragios que ha habido en la isla.

Monasterio Fortificado de Saint-Honorat
Monasterio Fortificado de Saint-Honorat

La otra isla es la de Saint-Honorat, una isla frondosa donde se localiza actualmente la Iglesia y Monasterio de la Abadía de Lérins, también llamado Monasterio fortificado de Saint-Honorat, del siglo V, declarado monumento histórico. La visita a esta isla es muy recomendable debido a que se entra en contacto con una fauna y una flora muy diversa, además del placer de visitar el monasterio y descubrir en él las antiguas capillas con siglos de historia. Para los que quieran experimentar lo que es vivir en un monasterio, existe la posibilidad de hospedarse en él como un sacerdote más, realizando las tareas diarias (limpieza y rezo a determinadas horas). Las estancias deben ser por un mínimo de dos noches, reservarse con dos meses de antelación, y tener en cuenta que no se ofrece este servicio de hospedaje durante los meses de noviembre y diciembre.

A los que visiten Cannes durante el verano y quieran disfrutar de sus playas, les recomendamos la “Croisette”, al este del puerto, o si se encuentran más al oeste, la playa de Midi o la de la Bocca.

Si tenéis tiempo, os animamos a visitar otras ciudades cercanas a la Riviera francesa: Niza, a unos 30 Km, Grasse (a unos 20 Km), y la ciudad de Antibes, la más cercana (a sólo 15 Km), con su espectacular Museo Picasso y sus vistas a la costa de Niza y a las Islas de Lérins.

Cannes, sinónimo de relax, lujo, fiesta, naturaleza y cultura, ¡recomendable en cualquier momento del año!

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