Bronceadores naturales: a tomar el sol sales

Tomar el sol, cada vez más, está muy vigilado por las empresas cosméticas. De ahí que muchas se centren en la fabricación y venta de bronceadores naturales, protectores y reparadores del sol elaborados con ingredientes no artificiales. Y es que existen muchas plantas beneficiosas para la piel, pero dos imprescindibles a la hora de exponernos al sol: el Aloe Vera y la Caléndula. Veamos cómo actúa cada una de estas sobre la piel y dónde encontrar productos elaborados a partir de ellas.

Aloe Vera: el rey de las quemaduras

No será la primera vez que nos recomiendan una crema con Aloe Vera, tras una quemadura -no necesariamente producida por el sol; puede ser el resultado de un accidente doméstico, por ejemplo, al cocinar-. Y es que esta es una planta milenaria, ya usada por los griegos y egipcios, de cuya pulpa se puede extraer un gel brillante que será empleado en la fabricación de cremas, fundamentalmente. De manos, de cara o de cuerpo, el efecto de estas sobre la dermis es el mismo. Lo que pasa que, para el tema que tratamos, nos interesan los productos corporales, como los que venden en QSI Natural.

Beneficios del Aloe Vera en la piel

En primer lugar, protege la piel. De manera que puede actuar como protector solar.

En segundo lugar, el Aloe Vera cura heridas como pueden ser cortes. Pero también, y lo más importante, sana las quemaduras de las que antes hablábamos. Si bien es imprescindible protegerse, en el caso de que esta protección no haya bastado y lleguemos a casa con ciertas partes de la piel rojas, un gel de Aloe resulta muy refrescante y adecuado.

En tercer lugar, estamos ante un ingrediente que trata la psoriasis y el acné.

Por último, hemos de saber que, en caso de picaduras, el Aloe también ayuda.

Beneficios de la Caléndula en la piel

De igual modo, la Caléndula es una planta sobradamente conocida que se usa en caso de irritación de la piel, dermatitis, heridas, acné y varices. También en el caso de quemaduras solares.

Filtros físicos vs. filtros químicos

Otra de las cosas que se deben tener en cuenta a la hora de protegerse la piel es el SPF (Factor de Protección Solar) que tienen las cremas y bronceadores que nos apliquemos para tomar el sol, y si estos están compuestos por filtros físicos o químicos.

Los físicos actúan de pantalla, es decir, frenan los rayos solares y los reflejan, evitando que dañen la piel. Eso sí: los productos elaborados con filtros físicos tienden a ser más pringosos y difíciles de extender por el cuerpo. Por su parte, los filtros químicos sí captan la energía solar, transformándola en calor; por ello, el sol penetra en la piel con la consiguiente posibilidad de que la dañen. Claro que las cremas con filtros químicos son mucho más agradables de usar, al ser menos pringosas.

Si queréis conocer de primera mano bronceadores naturales así como otros productos solares elaborados de manera natural, entrad en QSI Natural.

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