El bocadillo también «se combinan»

El panadero artesano de Levadura Madre Moncho López nos habla de cómo combinar el pan y los ingredientes de un bocadillo que, si no está bien elegido, puede ser la peor de las comidas…

Redacción

Un sándwich de jamón serrano, otro de pan blanco con pollo… más blanco aún… Los colores así como las texturas y sabores de pan y relleno hacen que un bocadillo sea exquisito o un desastre total.

La panadería madrileña Levadura Madre hace uso de la más variada oferta de panes: de espelta, de semilla, germinados, de avena… Así hasta constituir uno de sus bocadillos más originales, al menos en lo que a nombre se refiere: Mi Vecino Tarado.

Jamón, el eterno ibérico

Sin duda, un bocadillo de jamón serrano es una delicatessen. Pero, si no se elige el pan adecuado («de corteza crujiente», señala Moncho López), nos quedamos con una loncha de jamón separada del pan, hecho ya miga. Por su parte, el pan que hemos de emplear para un bocadillo vegetal ha de «sujetarse bien y que sea fácil de comer», dada la textura de los ingredientes.

Color y sabor

Comemos con los ojos. Por eso, Moncho nos recomienda «un pan de contraste que le dé vistosidad», por ejemplo, al bocadillo de pollo y el tono apagado de este.

En cuanto al sabor, si el pan sabe poco y el interior, menos… mal augurio: para el salmón, «hay que buscar un pan con sabor», continúa el de Levadura Madre. «En nuestro café se prepara sobre un pan de centeno, cebada y avena«, concluye Moncho López, en relación al bocadillo de salmón.

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