Año Nuevo, tradición nueva

Esta semana os traemos las tradiciones que se celebran en el día de Nochevieja en varios países del mundo. Costumbres diferentes, llenas de historia a las que os invitamos a disfrutar para vivir la entrada en el nuevo año de una forma peculiar: lencería roja, comer lentejas o uvas, lanzar la vajilla y quemar objetos son algunas de las tradiciones que harán de esta una noche única.

Rocío Sánchez Herranz

Empezamos nuestro recorrido por las celebraciones de Nochevieja en uno de los países que entra antes en el nuevo año, Australia. Los australianos comienzan el año con una bella estampa en su cielo, una velada de luz con más de 80.000 fuegos artificiales que se disparan sobre el Puerto de Sidney, un espectáculo sin igual al que asisten más de un millón y medio de personas cada año, y del que disfrutan a través de la televisión e internet muchos millones de personas más.

También en Japón celebran su “Omisoka” o Día de Fin de año, antes que muchos países. En esta noche no puede faltar en la mesa de todo japonés su tradicional “soba”, una sopa de fideos finos y largos, como símbolo de longevidad. Y si viajamos hasta allí para celebrar la Nochevieja nos llamará la atención el número de campanadas que dan, un total de 108, para que se enteren hasta los más despistados.   

Korvantuturi
Korvantuturi

Nos desplazamos hasta un lugar donde disfrutarán pequeños y no tan pequeños, Laponia. La aldea de Papa Noel, en la localidad finlandesa de Korvantuturi, es el lugar elegido por muchos para recibir el nuevo año. Una forma diferente de celebrar esa noche con unos acompañantes de lujo, los renos de Papa Noel, perros Husky y, por supuesto, el mismísimo Santa Claus.

Nuestra vecina Portugal, que entra en el nuevo año una hora antes, tiene como tradición tomar en lugar de doce uvas, doce pasas, simbolizando cada una como en España, un nuevo deseo para cada mes del año próximo. En el postre, podemos disfrutar del Bolo Rei (una especie de Roscón de Reyes) en forma de corona, relleno con frutas escarchadas, de las “filhozes”, los buñuelos o las torrijas.  Una vez salgan a la calle probablemente encuentren grupos cantando por las calles, estos son las “Janeiras”, grupos que interpretan canciones tradicionales para desear a la gente que pase un año lleno de suerte.

Nochevieja en Madrid
Nochevieja en Madrid

En España es tradición tomar las doce uvas al son de las doce campanadas de la Puerta del Sol de Madrid. Para los que no hayan vivido en directo este momento nunca, pero no puedan hacerlo ese mismo día, pueden hacerlo el día anterior y acudir a la prueba que se hace de las doce campanadas a las 12 de la noche del día 30 en la Puerta del Sol.

Los que decidan pasar la noche en Italia deben saber que en sus mesas no faltará un plato de lentejas, como símbolo de riqueza y dinero. Y si pasan esta fecha en Nápoles o en Roma no pasen por debajo de las ventanas, pues es tradición en muchos hogares desprenderse de antiguos objetos para dejar pasar al nuevo año.

Lo de romper cosas no solo ocurre en Italia, si optan por pasar la Nochevieja en Dinamarca han de destruir su vajilla. Sin duda, un rito desestresante para dar la bienvenida al nuevo año, en la que se rompen los platos después de cenar. Antiguamente se lanzaban contra la puerta de un ser querido y son muchos los que todavía lo hacen. Los que reciben esos platos se alegran, pues, esos lanzamientos representan buenos presagios para el próximo año.  Otra tradición es saltar desde lo alto de una silla a las doce en punto para tener buena suerte en el nuevo año.

Hogmany en Escocia
Hogmany en Escocia

En Escocia es tradición celebrar el Hogmany, un ritual de origen celta, originario de la localidad de Stonehaven, donde el protagonista no es otro que el fuego, que simboliza la quema de todo lo que ha pasado en el año que termina. Poco antes de la medianoche, se encienden fogatas y se hacen rodar barriles de madera ardiendo, todo para iluminar la llegada del nuevo año. En Stonehaven estos barriles recorren toda la ciudad hasta que se tiran al mar.

Sus vecinos londinenses también tienen una tradición llamativa llamada “first footing”. Esta costumbre consiste en ser el primero en visitar la casa del familiar o amigo donde se vaya a celebrar la fiesta después de que hayan dado las campanadas de las doce de la noche. La persona que llegue antes a la casa tendrá suerte durante el resto del año. Ya sabéis, ¡run, run, run!

Muchos son los que huyendo del frío viajan al otro lado del planeta, concretamente hasta la capital argentina, Buenos Aires, donde lo tradicional es construir muñecos de madera y trapo, para después quemarlos y acabar con el año que termina. Por la influencia española e italiana que hay en el país, lo normal es encontrar otras tradiciones de estos países, como gente tomando las doce uvas españolas o gente de ascendencia italiana que tiran sus objetos antiguos por las ventanas como símbolo de cierre del año que ha pasado. 

Copacabana
Copacabana

Otros prefieren pasar el año nuevo en la reina del Carnaval, Río de Janeiro, para comenzar el año de forma diferente. De los brazos del Cristo cuelga el espectacular árbol de Navidad que ilumina la bahía, y es en la famosa playa de Copacabana, donde tradicionalmente acude toda la gente vestida de blanco como símbolo de purificación de cara al año nuevo. A lo largo de los cuatro kilómetros de playa se lanzan al mar pequeños barcos con ofrendas para lemanyá, la Reina de las Aguas, se baila al son de la música, se tiran fuegos artificiales y muchos se dan el primer baño del nuevo año.

Y como cierre de nuestro reportaje de celebraciones, no podíamos olvidarnos de la tradicional celebración en Nueva York. Los que viajen a la “Gran Manzana” no pueden perderse la tradicional bajada de la bola en la plaza de Times Square, una costumbre que se mantiene desde el año 1907 cuando el director del periódico The New York Times que tenía sus oficinas en el 42nd St & Broadway, encargó la construcción de la primera bola, para celebrar la llegada del nuevo año. Desde ese año, más de un millón de personas acuden cada año a este evento y los que no, lo siguen por televisión sin perderse ni un segundo del descenso de la bola.

Para los que no quieran perderse nada de lo que esté pasando en el centro de Nueva York, pero no quieran agobios de gente, nuestra recomendación es disfrutar de la entrada en el nuevo año desde el Puente de Brooklyn. Desde allí también se puede ver la bajada de la bola de cristal en Times Square y el espectáculo de luces del Empire State. Ya sea en Times Square o desde el otro lado de la bahía, no podemos saltarnos otra de sus tradiciones, el tradicional beso de medianoche. Los estadounidenses creen que no dar un beso justo después de las doce de la última noche del año asegura 365 días de soledad, por lo que ya saben: prepárense para dar o recibir amor.

¡Feliz 2016!

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